SOMOS VOCES DE COLORES

Relato  

Por Ruth Albarracín Barreto 

Mi color preferido………son todos los colores.

Matías – 4 años – Grado jardín. Proyecto de aula 2013.

 

 

"El hombre es la materia convertida en duda y en anhelo.

El hombre es un perdón y una embestida.

Un volcán y un deshielo.

El hombre es una flecha dirigida al corazón del cielo”. (Eduardo Peralta).


 Quiero palpitar desde la fuerza mayor que nos cobija y arropa como luz que guía nuestro gran trasegar. Una luz mayor alimentada de luces menores que palpitan desde la vida misma, que nos hila y teje en colectivos de fuegos para ser en esencia amor, creación y luz. Escribir estas líneas me han llevado a reconstruir una memoria pedagógica habitada por el encuentro y el desencuentro de vida, de sueños, de esperanzas, de mundos posibles, de redes y de la provocación que me hacen al relatar sobre el tema de participación. Intentaré ser lo más acertada posible desde mi mirada y podernos tejer así en múltiples miradas.

                       

 Ilustración 1Volver a la escuela 2021

Ilustración 2 El arte tejedor de sentidos. 2017

A tu corazón, al corazón de todos, de la tierra, del cosmos, del infinito y el NO.

Soy maestra y en mi corazón habita una memoria recreada por infinitas voces de colores. He caminado con ellas habitándome y deshabitándome y desde este trasegar vengo aprendiendo de sus fuertes y tiernos llamados:

 


Ilustración 3 Juego del mercado campesino 2021.

Voces que saben a miel, a limón, a guayaba,

Voces que huelen a tierra, a cerro, a selva.

Voces que sueñan con duendes, hadas y seres de luz.

Voces en las que la palabra es mágica y sonora.

Pero en especial voces infantiles que me llevan

A recrear la vida, los sueños, la fantasía y el SER.

Son voces de colores que me hacen volar y soñar.

 

 

Ilustración 4 Caballito[1]

¿Cuáles han sido mis caminos?

 


Ilustración 5 Proyecto de aula Lique like. 2014.


Trabajando con la bella canción Los cerros de Bogotá de Nueva Cultura realicé una pregunta: ¿Cuáles son los cerros más importantes de Bogotá? (en mi mente están Monserrate y Guadalupe) Cerro Norte…Dylan,  Santa Cecilia…Damián, contestaron mis dos bellos pupilos.  ¿...? Sigo aprendiendo cada día. 2021

   

Construir ciudadanía es un reto que se siembra desde los territorios y la vida misma. En mi caminar como maestra he validado lo importante que es dar voz a niños y niñas, participación y empoderamiento, vinculando sus familias y comunidades, apostando por sus sueños para humanizar desde el tejido cultural los diversos espacios y procesos. Ellos han sido mi luz y gracias a ellos puedo decir: he aprendido mucho. Todo ello ha invitado a construir lo que llaman una democracia participativa, rompiendo estructuras, tensionando el currículo y develando interrogantes que nos habitan desde el corazón y la mente. Siento que a la escuela se le pide mucho sin tener en cuenta lo que implica que los procesos ciudadanos de participación sean coherentes y a su vez ejemplo de ideal democrático para inspirar nuestras prácticas y entre todos y todas construir esa transformación que tanto se pide a gritos..

 

                        

Ilustración 6 Juegos en la virtualidad por la pandemia. 2020 - 2021.


 Pero no por ello vamos a desfallecer si mantenemos y soñamos por la utopía de un mundo posible. El llamado que han hecho nuestros jóvenes, niños y comunidades ante tanta desesperanza y violencia, inyectan fuerza en este construir. Al vivir diversas experiencias que se abren a la comunidad he aprendido mucho de ellos, especialmente de la educación popular, quienes me han mostrado rutas y caminos para este empoderamiento de los actores. Muchas experiencias recogidas en la Expedición Pedagógica y redes de maestros nos demuestran que se enseña a participar participando, logrando en cierta forma un microcosmos aula de escuelas democráticas. Allí la autonomía juega un papel importante. Recuerdo las palabras de un pedagogo “el maestro en el aula finalmente hace lo que quiere” y realmente siento es así. Está en nosotros posibilitar ese tejido de construcción desde nuestras prácticas, reflexiones, querer y sentir. De romper estructuras en muchas ocasiones y de darle juego a nuestra impronta pedagógica desde la memoria y los territorios.

 

PAR

PARTI

PARTISI

PARTICIPAR

PARTICIPACIÓN

SIPARTICIPAR

SIPARTICIPAMOS

SIPARTICIPAREMOS

 

 Puedo recoger desde mi historia pedagógica diversas formas y momentos.[2] Trataré en mi relato de contar algunas experiencias que quiero compartir ligadas al proceso virtual de sistematización que por años vengo realizando (blogs, wix, postcat, fotografías, documentos, cuadernos, diarios de campo y cartas) y a las reflexiones que han surgido durante esta crisis mundial desde el 2020, y desde allí en especial a dos escritos recientes que iré alternado a la vez.[3]

 

PARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓN

PARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓN

PARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTISIPACIÓNPARTCIPACIÓNPARTISISIPACIÓN

PARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓN

PARTISIPACIÓNPARTICIPACIÓPARTISISIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓN

PARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓNPARTICIPACIÓN

 

Ilustración 7 Rompiendo fronteras 2014 - 2019.

Escribir sobre participación me invita a revisar esos mundos que nos habitan y en los que habitamos a los otros. El yo y los yos. Un tejido en doble vía, un cosmos que nos anida, en el que somos tan solo un punto y a la vez muchos puntos para en suma ser ese punto total. Somos el todo y la nada. Somos en esencia seres que palpitamos desde nuestro corazón, pero a la vez con el palpitar de todos, del palpitar de nuestro planeta, de nuestro cosmos, de lo que hemos sido, de lo que seremos y de lo que somos en un solo tiempo, en un solo silencio como polvo de estrellas. Como dice Michell Petit,

 

“La transmisión cultural es una forma de presentar el mundo a los otros. Como poner orden a las estrellas del Universo y formar constelaciones para ordenar el caos”.[4]

 

 

Ilustración 8 Creaciones diversas desde el aula. 2014 - 2020.

 

Participamos al abrir nuestra mirada al otro y a su vez el otro nos abre la suya. No soy sola(o), somos dos intercambiando tránsitos, líneas fugaces, sueños, silencios, miradas, ausencias y la no permanencia del ser. No estamos solo dos en el universo, somos muchos, tejidos desde el centro del corazón, desde la vida misma, desde los sueños y desde el amor.  

 

ParticipAMOR,

 

 Podría ser la palabra que encierra como un acto vital de vida el respeto a sí mismo, a los otros y a la red de relaciones que se entraman por las vivencias colectivas. Participar desde las voces de colores implica saborear el encanto como origen de todos los actos, vivir la inocencia, enternecernos y permitir que fluyan caminos no pensados. Es abrir el corazón, es atravesar ventanas y puertas, escuchar la oreja verde de Rodari, es ponerse las gafas del sol y la luna, es jugar con puntos de colores en círculos donde unos y otros se relacionan, se cruzan, se niegan, se crean y se recrean. Es crear y recrear, creer en nosotros mismos para creer en ellos y desde el amor dar rienda suelta a vivir.

 

Ilustración 9 Escenas de diversos proyectos 2004 -2021.

En suma, es vivir los derechos de niños y niñas, es jugar, pintar, hablar, reír, soñar, posibilitar lo impensable, transformar y trazar líneas lácteas con tizas colores para que brillen desde el tun, tun del corazón. Recuerdo a nuestro amoroso Gustavo Wilchez – Chaux quien nos aterriza desde su sabia palabra al borde del riesgo.

 

“Ninguna crisis es meramente coyuntural, todas son “nudos” en procesos de largo plazo que debemos comprender. En ese sentido, la mejor educación es la que nos da herramientas para participar en la transformación de la realidad, y para lograrlo debemos reconocernos como eslabones de la vida en la Tierra y no permitir que los poderes abusivos nos quiten el derecho a la felicidad. Para alimentar la esperanza debemos aprender del agua, del suelo, de la gente y demás seres que encarnan la fortaleza vital. Afortunadamente, tenemos instrumentos que nos permiten ver el cosmos cara a cara. Pongámoslos también al servicio de la solidaridad. Gustavo Wilchez – Chaux.

 

 

Ilustración 10 Alegrías para tu corazón. Comparsa 2017.

En un futuro no lejano seremos conscientes de lo que implica más allá de lo que nuestros ojos ven. Veremos la belleza y cómo cada acto de amor a sí mismo y a los otros es vida, energía, pensamiento. Es tierra y aire, es el arte de encender un fuego que trasciende en un solo palpitar, en todo un ecosistema conectado entre sí.

 

Ilustración 11 Proyecto de aula: La arenera de colores. 2016.


¿Desde dónde?

Ilustración 12 Manos creadoras. 2013 - 2018.

Cada día que palpita el tejido se alimenta desde el centro del aula. Allí habitan los colores diversos y mágicos que son la luz de este caminar. Colores irradiados por niños y niñas en creación propia, mediante el encanto, la pasión y los sueños que tejen la magia de la fantasía y que hilan un gran universo pleno de estrellas.

 

 Para mí los colores son sus saberes, sueños, deseos, juegos en fin la luz que emana cada uno y que en el tejido colectivo se vuelven un arco iris ectores & Gráficos de arco iris para descargar de nubes en la luz de nuestro caminar.

 


Ilustración 14 Proyecto de aula Los superestrellas. Cartas para Bogotá -  2007

Los derechos de colores:

 Poder vivir la participación en este aprendizaje al que me refiero para mi caso parte de los derechos de niños y niñas que, en esa línea de historia pedagógica, me han permitido ir vivenciando sus ausencias y presencias, ir aprendiendo de cómo partir desde sus derechos por su ser, su felicidad, su desarrollo pleno, en fin, por la construcción como sujetos y ciudadanos.

 

El derecho a tener un caballito de palo.

 


Ilustración15 Mi caballito de palo. 2013 -2021.

 

 Son de trapo, de lana, de cartón, de madera, de colas de botella, de viento de fuego y de amor. Pero especialmente son de sueños voladores para defender el derecho al juego y a la imaginación. Yo tengo mi caballito de palo y tú ¿tienes el tuyo?

 

 

Ilustración 16 Caballos por el territorio. 2007 - 2021.

El derecho de niños y niñas a un encuentro cálido

  ¿Cómo se ha hecho? Desde el primer día que llegan se van cruzando miradas, saludos coqueteos, llantos, abrazos, y diversas formas de entretejernos. Allí habita ya un encuentro para propiciar la participación. Un primer derecho en el aula es que las familias o acompañantes dejen los niños en el aula, ese contacto y entrega de los pupilos a su maestra es vital. Para que la participación se fundamente desde sus inicios debe haber un ambiente tejido de confianza y creo esta se da cuando el niño ve un encuentro cálido de sus mayores. En muchos países es una norma total.

 


Ilustración 17 Muro de la escuela. 2013.

 

 Una escuela abierta que les recibe con alegría, sonrisas, colores, brazos abiertos y ambientes dispuestos especialmente para sus primeros días. En las vivencias diversas cuando a los niños se les deja en la puerta de la escuela no se posibilita esa fuerza en este tejido de confianza al que me refiero. Debemos reflexionar sobre nuestras experiencias actuales en los espacios infantiles y en como las políticas desarraigaron la escuela de las comunidades y con grandes muros, seguridad y puertas se rompieron hilos mágicos de tejidos comunitarios y acceso a los padres de familia. Esto se debe replantear.


ç

Ilustración 18 Alegrías de niños y niñas. 2004 - 2019.

  Posteriormente en el día a día se sigue construyendo la participación con cada acto vital que se de en segundos, minutos y horas. Un acto que invita a desarrollar la conciencia de la libertad individual.  

 


Ilustración 19 Feria del maíz. 2013

El derecho de niños y niñas a la palabra


Ilustración 20 Autoretratos diversas técnicas. 2010 -2021. 

 La voz de niñas y niños es vital. Definitivamente debemos dar gran espacio a la oralidad, la que considero ha sido la cenicienta de las políticas y para muchos casos de la escuela. Potenciar los procesos orales para dar la palabra, mirar, esperar, preguntar, indagar, permitir, escuchar, respirar, concentrarse, cuestionar y dialogar para posibilitar así la expresión del pensamiento y el reconocimiento de cada niño y niña desde su interacción y desenvolvimiento. Acompañado del gesto y las diversas expresiones, se fortalece la interacción para esa participación.  Así como nuestras comunidades indígenas realizan las mingas, en muchas aulas se realizan las asambleas de aula o círculos de la palabra. Este espacio se construye poco a poco apoyado en el ambiente de confianza que se posibilita. Es vital organizar el grupo en círculos donde todos se observan y donde se va dando la palabra manejando turnos, escuchando y llegando a acuerdos,

 

Ilustración 21 ¿Qué queremos aprender? 2007.


 

 Recuerdo una investigación que realizamos cuatro maestras de cuatro colegios de Bogotá en donde nuestra temática estaba centrada en las formas de diáalogo de los niños y niñas. Cuando iniciamos nuestras primeras grabaciones de las asambleas y actividades, las escuchábamos quedando atónitas al analizar como direccionábamos los discursos de los niños quedándonos grandes aprendizajes sobre ello e invitándonos a transformar mucho de lo que hacíamos. Todo se volvió al revés y nuestra investigación se tornó hacia nosotras.

 

 Comparto a continuación una síntesis:

 

“PINTANDO UN CUADRO DE VOCES” UN ANÁLISIS SOBRE LOS MODOS DE HABLA DEL MAESTRO EN EL AULA DE CLASE” [5]

 

“Hablar de la oralidad como objeto pedagógico no resulta común y tampoco sencillo. Generalmente, en la escuela ésta es concebida como un proceso natural e inmediato, por ende, en ocasiones, no se considera como componente pedagógico transversal y objeto de estudio. Pensarla de esta forma, implica reconocer que es eje fundamental de la enseñanza y que merece planificación, seguimiento, intencionalidad y evaluación. El trabajo que hemos venido realizando busca que en la escuela se dedique el tiempo necesario a la oralidad y se abran espacios formales e informales, pensados sistemáticamente, para que fortalezcan sus formas de hablar, tanto de forma espontánea como elaborada.

 

Diseñamos e implementamos la secuencia didáctica (SD) “Pequeños artistas. Un museo a viva voz en la escuela”, con los siguientes propósitos:

 

a) favorecer la construcción de la voz del sujeto en el aula como una vía para permitir la búsqueda de la identidad, la seguridad y el reconocimiento social.

b) Proponer situaciones de habla formales e informales que posibilitaran un intercambio comunicativo entre los estudiantes y de éstos con nosotras como docentes, y

c) que cada niño construyera un discurso propio frente al arte (en este caso, para hablar sobre su obra), en el cual se hicieran presentes elementos de conexión, coherencia y pertinencia.

 

Los resultados de la SD, la sistematización de la misma y las conclusiones a las que llegamos nos llevaron a preguntarnos por los modos de habla del maestro dado que al revisar los registros audiovisuales de la SD evidenciamos en nuestras prácticas elementos que posibilitaban o limitaban la expresión oral de los niños. Así, las reflexiones sobre nuestra forma de hablar se convirtieron en un punto de análisis dando lugar a la investigación apoyada por el Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico, IDEP, y el Grupo de Investigación Pedagogías de la Lectura y la Escritura, de la Universidad Javeriana.

De acuerdo con lo anterior, en el libro damos a conocer el análisis de algunos aspectos de los modos de habla de nosotras como maestras a partir de dos categorías que fueron las definitivas:

a) aspectos que favorecen y que limitan la participación oral de los niños, aspectos que incluyen las características del discurso del maestro y la disposición de la situación de habla.

b) uso de las preguntas por las características, rigurosidad y/o incidencia en la participación oral de los niños.


Ilustración 22 Comparsa América de colores.  Entepola en Cerro Norte- Usaquén 2017.

 

 Definitivamente potenciar las voces para la participación desde la oralidad es un acto vital que se debe fortalecer en la escuela, la familia y la ciudad. El trabajo por proyectos no tiene sentido si no se rompen ciertas barreras de autoritarismo que nos habitan. La pedagogía por proyectos es un dulce encanto de vida. Rememoro un escrito que hice a Joseth Joliberth al provocarme el año 1999 mágicamente en torno a los proyectos..

 

Los proyectos son el alma de la escuela

 

Se esculcan los lugares más inesperados,

Se organizan caminos impredecibles,

Se sienten vientos de olores mágicos,

Se viven sueños imposibles de colores fantásticos,

Se bebe la cultura,

Se abraza a otros,

Se explora el tiempo y el saber,

Pero en especial

Se da esencia a la existencia

Y se libera la palabra.

 ¿Cómo lo hago?

 Se hace con amor, pasión y dispuesta a las emergencias. Organizar el salón es uno de los primeros pasos. Posibilitar que estén los materiales al alcance de niños y niñas es muy importante y que se varíen las formas. Un aula sensiblemente bella, ambientada para hacer del acto juguetón y creativo un faro del año escolar que tomaráa diversas formas especialmente por las ideas y caminos que se tejan en colectivo. Toda un aula textualizada acompaña estos procesos en los que niños y niñas que son los grandes artistas de lo expuesto desde el mismo proceso en el aula. Hace muchos años saqué del aula y de estos procesos las figuras comerciales de la globalización.[6]

A mi se me volvió un hábito tener siempre la disposición de el aula en circulos para que unos y otros se vean, compartan y entre todos poco a poco oorganizar la vida escolar desde sus expectativas acciones escolares todos se organizan las iniciativas, las responsabilidades, los tiempos y espacios. El poder de decisión, la autonomía, la responsabilidad y la solidaridad son transformadas desde las decisiones y organizaciones que se dan entre el grupo. La pedagogía por proyectos valida la transformación curricular. El proyecto de aula es una estrategia metodológica concebida en la escuela, para la escuela y los maestros; elaborada por el conjunto de actores de la acción escolar, incluida la participación de la familia y otros integrantes de la comunidad. Implica acciones precisas en la búsqueda de soluciones a los problemas de tipo pedagógico; ejecutada a corto o largo plazo en atención a las particularidades de cada proyecto.[7] El proyecto responde a los gustos e intereses de las niñas y niños invitándolos a gozar el conocimiento, a explorar e indagar saberes. Se parte además de mi proyecto pedagógico de maestra Expresión y creación por un mundo posible el cual definí hace muchos años como mi impronta y horizonte




.

Ilustración 23 Procesos de PAZ en la escuela. 2020 -2021 


 El proyecto de aula es esencial. Aquel que es consensuado, es decir, totalmente participativo en un proceso de ir develando y escuchando intereses con esa oreja verde y a la vez ir sistematizando el proceso para revisar el camino y seguir hilando con todos los involucrados. Darle un sentido cultural al proyecto no puede faltar. Siempre trato  poner la gran obra creativa de los proyectos en la ciudad. Nada fácil, ya que se habla de que los niños y niñas tiene derecho a la ciudad, pero las mismas estructuras, costos y normas hacen más difícil este proceso.

 

 Cuando fui directora de diversos cursos en preescolar, sistematicé cada uno de los proyectos en blogs o wix con lo que a personalmente me encanta y son la fotografía y los textos.. Al trabajar con tres grupos de los grados transición a cargo de la dimensión estética (algo loco) lo que hago desde el 2019, no puedo dejar de transversalizar todas las dimensiones; finalmente somos un todo y una de las grandes problemáticas que considero es la fracción del conocimiento.

 

 Ver las sonrisas, felicidad y alegría de los niños, niñas y sus padres son el regalo más precioso sumado al sentido cultural de lo que se hace como obra creativa y colectiva. Una escuela que se valida entre el adentro y el afuera por quienes son ya los  ciudadanos[LO12]  y ciudadanas de la ciudad y del mundo.

 

El derecho a tejer sentidos con el arte:



Ilustración 24 Nuestras grandes creaciones. 2013 - 2017.

 Hace poco en un encuentro virtual con la pedagoga española: Mari Carmen Diez observando una fotografía de una niña de año y medio dibujando sobre una hoja con una figura para pintar surgió la reflexión de lo que viene pasando. Ella realizó un bello escrito al que denominó: Soy dibujante de hojas en blanco que publicó en un periódico de Alicante (España) hace pocos días. Desde mis reflexiones yo propongo además de la hoja en blanco el derecho a jugar con el punto y la línea para el alma.

 

 En todo mi caminar y desde mis grandes maestros niños y niñas he aprendido a revitalizar y dar sentido al arte. Quise estudiar artes, pero por muchas situaciones en lo formal no se dio. Puedo contarles que tengo mi título otorgado por el camino de la vida con lo tejido en el aula con mis pupilos en los diversos proyectos, dejando que la creación individual y colectiva tome su rumbo. No olvido la respuesta de Juan David cuando le pregunté al grupo ¿Para ti qué es el arte? y me dijo con sus cuatro años y su tierna mirada: El arte es todo”. Creo que puedo escribir muchas cosas sobre este bello y profundo tema. Pero por ahora quiero resaltar la importancia de que desde las primeras creaciones los niños y niñas puedan hacerlo "libremente". Jugar con la tierra, su cuerpo, sus manos, su piel, la de los otros, el punto, las líneas, en fin, todos aquellos planos y formas en los que se avive su curiosidad y desarrolle su ser interno para participar de la producción de obras individuales y colectivas.

 

 En nuestra búsqueda colombiana por la paz, podemos afirmar que el arte se consolida como un mecanismo de mejoramiento de la convivencia en todos los espacios. El arte como la base fundamental de la educación en donde la expresión y la creación avivan la mente y el corazón. Y como lo plantea Kandinsky:  "El arte es el alimento espiritual para el ser humano"; para ello los procesos emergentes e intuitivos son fuertes pilares a los que debemos abrir constantemente la mirada. Arriesgarse en el día a día a crear lo que no se ha pensado, sino lo que se acuerda en el momento, o a lo accidental y a las emergencias; ello nos permite partir de un aprendizaje juguetón para llegar a la profundidad de la vida. El trazo de líneas como sumatoria de puntos que se enroscan, se alinean, se transforman llegando a la creación pura, diría yo al palpitar del corazón





Ilustración 25 Comparsas de niños y niños 2000- 2018.


Ilustración 26 Feria del maíz. 2003

Derecho a la calle:

 Recoger el sentir y las voces de niños, niñas y comunidades nos invita a revitalizar el territorio en rituales de identidad, memoria, saberes populares, tejido de vida y patrimonio cultural. Tenemos derecho a la calle para jugar, pintar, recrear, sembrar, entre muchas otras, pero especialmente para que niños y niñas en Bogotá vuelvan a tener el derecho de realizar como se hizo en tiempos atrás el carnavalito de niños y niñas que partía del Planetario a la Plaza de Bolívar. Hacer del carnaval todo un derecho para potenciar la acción colectiva e histórica, la identidad, la subjetividad y el sentido de pertenencia. Hacer desde las prácticas del carnaval todo un bien colectivo que parte desde el aula, para desarrollar el goce por una escuela que se vincula con la ciudad y que propicia el placer, el amor y la vida de colores americanos y de seres sentipensantes como nos lo planteo Orlando Fals Borda y lo rememoran nuestros pueblos ancestrales del Abyayala desde las prácticas del buen vivir.



Ilustración 27 Autoretratos, biblioteca y tizas en la calle. 2014 – 2021.

Un bicho me invita a dar mensajes para participar:

 La historia se partió en dos a partir de la pandemia. Tenía que aparecer un bicho para hacer un alto en el camino y cambiar nuestra vida. De ello tenemos mucho que aprender. Tres mensajes retomo de esta vuelta a la escuela. Primero celebrar y homenajear la vida. Hemos vivido una herida profunda que nos afectó en lo más profundo del alma y que nos invita a sanar y transformar muchas de las cosas que venimos haciendo. Debemos participar y propiciar participación para celebrar que estamos vivos. Homenajeemos desde el corazón los sueños de niños y niñas desde el sencillo pero grandioso acto de vivir. Realicemos rituales de amor y luz, soñemos, bailemos, juguemos, crezcamos desde el corazón. Seamos ParticipAmor.


Ilustración 28 Arrullos y nanas. 2016.

 Mi Segundo mensaje: no soltemos y fortalezcamos el vínculo que la pandemia nos permitió realizar con las familias. Solo la historia hará ver el papel que jugó la escuela durante esta crisis. De una u otra manera inyectamos fuerza y luz entre tanto encierro, miedo y oscuridad. Continuar fuertemente con la participación de las familias fortaleciendo la convivencia amigable, el cuidado, la creación y finalmente la paz, como una apertura al infinito en nuestros nichos escolares desde los derechos del corazón de los que nos habla Leonardo Boff. Desde esta experiencia les invito a leer el pequeño: texto “mi bella niña, mi bello niño, tú si sabes leer”.

 Tercero: Retomemos la carta de la tierra como un horizonte de vida aunado a los llamados que niñas,  la voz de niños y jóvenes de todo el planeta vienen haciendo. En palabras del gran líder bogotano Francisco Javier Vera de tan solo 11 años: “Estamos aplazando las soluciones y es hora de materializarlas, no podemos seguir haciendo jueguitos como si el planeta fuera una pelota. El desarrollo en el mundo no debería medirse por el valor económico, industrial o tecnológico, sino que debería medirse por el valor que le damos a la vida”. Cómo no propiciar la participación por el cuidado de nuestro planeta que a su vez es por la vida, por nosotros mismos y por los otros.

 

 Creo me quedan muchas cosas por escribir, pero esta es una pequeña escritura que debe seguir siendo elaborada y fundamentada por la construcción del papel de las maestras y maestros en el quehacer escolar. Queda abierto un camino para crear, soñar, jugar y hacer una apuesta por hacer del conocimiento un camino agradable, sorpresivo e indagador. Día a día retomo el mensaje que nos dejó el gran maestro Luís Fortunato Iglesias: “logrando lo que debe ser nuestra mayor aspiración: llegar y conocer al ser humano que en cada alumno vive, crece, duda, sufre y sueña”.

 


Ilustración 29  Ritualitos para el SER. 2017.[8]

 Maestras y maestros los invito a ser ParticipAmor, siendo soñadores y creadores, pero en especial a vivir con la magia de las voces de colores.

 


Ilustración 30 Miradas de colores. 2018 -2021.

https://rutalba.wixsite.com/my-site-3

[1][1] Recuperado el 20 de octubre en Twitter: https://twitter.com/tancox77/status/1030337349547438080?lang=es

[2] Mi caminar ha estado marcado por tres formas: Maestra titular, maestra de apoyo desde el 1998 al 2004 y actualmente rotando por tres cursos desde el 2019 con transición. Antes de que se implementara la política de cubrir los tres grados y por la apuesta sindical que FECODE proponía y como una posibilidad de mantener un número de alumnos en la sede para no bajar el parámetro buscando niños en la calle se abrió el grado jardín durante seis años desde el 2010 al 2016.

[3] Uno como aporte a la misión de ciudadanía y otros como resultado del proceso virtual en el que utilice el formato de cartas pedagógicas.

[4] Petit, M. (2015). Leer el mundo. Experiencias actuales de transmisión cultural. Fondo de cultura económica. 

[5] Ésta fue desarrollada durante el año 2009 en, el marco de la participación en el Curso Virtual Renovación de la didáctica en el campo del lenguaje para en el primer ciclo. Con esta secuencia didáctica nos propusimos favorecer la construcción de la voz de los estudiantes, abrir espacios de habla formales e informales que posibilitaran un intercambio comunicativo entre los estudiantes y nosotras, y que los niños construyeran un discurso propio frente al arte que les permitiera hablar sobre su obra, que es el resultado artístico de la secuencia determinando la influencia de las maneras de hablar en la participación y expresión de los niños y niñas en los diferentes espacios de habla formal e informal a lo largo de la secuencia didáctica.

[6] Mickey Mouse, pato Donald y tantas otras figuras comerciale

[7] Albarracín, R., Contreras, D. y Zorro, M. (2000) “Expresión y creación: un sueño posible. Revista nodos y nudos. No 9. 14-22. https://revistas.pedagogica.edu.co/index.php/NYN/article/view/1150/1159

[8] Los rituales como encuentros para tejer energías, luz y amor.

 

 

 





 


 

Comentarios